S?bado, 22 de enero de 2011

Es realmente incre?ble la actitud de algunos funcionarios judiciales cuando evitan hacer cumplir la Ley y envian un p?simo mensaje a la sociedad, especialmente cuando la inseguridad del d?a a d?a tiene como protagonistas a peligrosos delincuentes reincidentes.

Podr?a haber escogido la c?moda informaci?n del resto de los medios en cuanto a las imagenes que un canal de televisi?n (Canal 9) film? del ex odont?logo Ricardo Barreda, fuera de su domicilio y que por esto, la justicia de La Plata lo ha citado para que el d?a lunes brinde su testimonio y junto con otras declaraciones de testigos e informes se tome una medida al respecto, casi todos titularon que Barreda podr?a volver a prisi?n, cuando Barreda deber?a estar nuevamente en prisi?n.

Soy un activo defensor del respeto de los derechos humanos, derechos que poseen todos los ciudadanos sin importar ideolog?a, raza o religi?n, y sin embargo en nuestro pa?s, se abusa a diario de los derechos b?sicos de los ciudadanos, el acceso a la justicia, a la salud, a la educaci?n, el acceso al trabajo, la seguridad social y a la protecci?n del Estado.

Tambi?n todos los d?as miles de detenidos en el pa?s son injustamente tratados, a pesar de que las estad?sticas vuelven a mostrar que de los procesados con prisi?n m?s del 70% son inocentes y que de los sometidos a juicio oral las estad?sticas de condena no llegan a un 10%, en el camino de una justicia tan deficiente, las culpas se reparten entre la p?sima instrucci?n e investigaci?n policial, y un trabajo judicial ocioso (jueces, fiscales y defensores), el resultado, inocentes y personas que por el delito acusado no deber?an estar meses o a?os con peligrosos delincuentes terminan humillados, robados, golpeados o violados en los penales, para regresar estigmatizados y resentidos a una sociedad que est? plagada de problemas. Entonces el sistema penitenciario lapidariamente ha fracasado, porque no solo no est? cumpliendo el mandato constitucional de reinserci?n de los reclusos, sino que por el contrario termina "contaminando" a los inocentes procesados con largas prisiones preventivas, o bien mezclando todo.

?Qu? tiene que ver el caso Barreda con esto?, tiene que ver todo, mientras muchos desconocidos, pasan a?os en prisi?n por delitos est?pidos que se llevan adelante solo para poder armar estad?sticas, peligrosos personajes como Barreda son beneficiados por la Justicia tomando siempre recursos jur?dicos que est?n en el l?mite de las interpretaciones y que jueces que suelen rechazarlos en otros casos, los aceptan en estos.

Juzgar a Barreda, no es lo mismo que juzgar al desconocido X y Barreda esto lo sabe muy bien, de hecho inexplicablemente Barreda ha sido objeto de aplausos y gritos de admiraci?n cuando concurr?a a la Universidad a rendir las materias de abogac?a. Algo preocupante, si futuros abogados, con posibilidades de ser funcionarios judiciales avalan la conducta asesina de alguien que poco tiene de inimputable como lo planteara su abogado durante el juicio que lo conden?.

Por si alguien no lo recuerda o no lo sabe, Ricardo Barreda, el 15 de Noviembre de 1992, asesin? a su esposa Gladys Mc Donald de 57 a?os, con una escopeta calibre 16/70 marca V?ctor Sarasqueta que le regalara su suegra Elena Arreche de 86 a?os al regresar de un viaje por Europa, y que tambi?n fuera asesinada adem?s de sus dos hijas Adriana (odont?loga) de 24 y Cecilia (abogada) de 26, con quienes viv?a en la casa de la calle 48 entre 11 y 12.

Luego de la matanza, Barreda recogi? las cartuchos de escopeta, desacomodo los muebles y arroj? papeles para simular un robo, sali? con su auto Ford Falc?n y arroj? por una alcantarilla de la ciudad los cartuchos y la escopeta la arroj? en un canal cercano a la zona de Punta Lara, ya m?s tranquilo se fue a pasear por el zool?gico de la ciudad, m?s tarde fue a visitar el cementerio, para terminar con su amante Hilda Bono, pasando dos horas y media en un albergue transitorio, por la noche salieron a comer pizzas, y acompa?o a su amante hasta su casa, al regresar a medianoche a su domicilio, llam? a un servicio de ambulancias y a la polic?a le comento la teor?a del robo. Trasladado al destacamento policial, el Comisario ?ngel Petti, le acerca un C?digo Penal abierto en el Art.34 que establece la inimputabilidad de aquellos que no entienden lo que hacen por locura u otra causa, al parecer esto alent? a que Barreda confesara ante el Comisario, seguro de poder utilizar en su defensa esta excepci?n.

Jam?s Ricardo Barreda se arrepinti? de lo que hizo, y cuando hace d?as celebraba su posible libertad condicional, lo hizo con champagne y fumando puros, algo que demuestra su soberbia frente a la sociedad, no es como dicen algunos periodistas que ?l ya pag? su pena. Las penas adem?s de tener un tiempo deben adem?s devolver a un ciudadano ?til, que comprenda que el delito tiene penas y consecuencias y no como parece en este caso privilegios.

Pocos son los detenidos que acceden a un arresto domiciliario en las condiciones de Barreda y menos a?n con sus antecedentes, un soci?pata como Barreda puede enga?ar sin problemas a los peritos, ya que las pruebas a las que se lo somete no son continuadas, sino meros tr?mites burocr?ticos.

Para ir concluyendo, en su testimonio en el juicio, uno de los peritos oficiales, Manuel Capurro, avalaba la teor?a de ininputabilidad de Barreda con estas palabras: "Barreda estaba loco antes y cuando cometi? los cr?menes, seguir? estando loco, hasta que sea capaz de reconocer el car?cter patol?gico de su idea delirante."

Es obvio, que Barreda no se arrepinti?, bien por ser un asesino irrecuperable o como dice el perito un loco irrecuperable hasta que comprenda lo patol?gico de su accionar, nada de esta teor?a tampoco ha pasado, Barreda no habla del hecho, ni se arrepiente, entonces cuesta comprender cu?les son los motivos de algunos funcionarios judiciales para evaluar su libertad condicional.

Ahora, m?s desafiante a?n, Barreda, que sabe como atraer la atenci?n de la prensa y utilizar como un medio de presi?n, viola su arresto domiciliario con una tonta excusa, ya que su real intenci?n era ser filmado fuera de su domicilio y as? apurar los tiempos de la justicia en busca de su libertad condicional definitiva. Est? acostunbrado a "jugar" al l?mite.

Inexplicablemente un juez el Dr.Ra?l Dalto, integrante de la Sala I de Apelaciones del Departamento Judicial de La Plata, sale en los medios para decir y no decir nada, para mostrar una vez m?s como la justicia aplicada por hombres se vedetiza y mientras Barreda se burla de todos mostr?ndose fuera de su domicilio, gozando como se ve en las imagenes de buena salud, se lo cita para el d?a lunes a que explique por qu? viol? el arresto domiciliario, as? tendremos otra nueva historieta.

El hecho de haber violado su arresto domiciliario implica como m?nimo su detenci?n preventiva hasta tanto d? una explicaci?n el lunes, no hay otra medida coherente, su arresto domiciliario no es una garant?a sino un beneficio que se pierde al no cumplir con el mismo, esto es salir del domicilio, las excusas las deber? dar luego.

Son este tipo de dudas, desconocimiento judicial o vaya uno a saber que motivos, que llevan a mostrar a la sociedad, que un asesino confeso, sin arrepentimientos, ha tenido una condena con todos los privilegios posibles, muchos detenidos por delitos menores jam?s obtienen beneficios similares y sin embargo ah? est? Barreda nuevamente desafiante, rompiendo la Ley, mostr?ndonos que a?n queda impunidad en su accionar y que lejos est? de ser una persona apegada a respetar las normas, en medio, sigue su reclamo judicial por su libertad definitiva.

Mi reflecci?n final es que Barreda se muestra como un tipo fuerte y desafiante, que cree que est? por encima del resto de la sociedad y la Ley, pero en realidad es un pobre tipo, un asesino que necesitaba una escopeta para matar y luego buscar sexo en su amante. Barreda es lo que esta sociedad quiera que sea, es el reflejo de lo peor que tenemos, nos muestra gente capaz de festejar con ?l y aplaudirlo, pero no es m?s que eso un dependiente, solo no es m?s que un tipo atormentado por sus miedos, por sus obseciones, un d?bil que solo es fuerte cuando desafia y llama la atenci?n.

Veremos si la Justicia sigue mimando a un pobre asesino o comienza a tratarlo con la igualdad que reza el art?culo 16 de la Constituci?n Nacional y nos demuestra a todos los argentinos que los asesinos reciben un trato justo, pero con cumplimiento de la Ley. Debatimos leyes nuevas, imputar a menores penalmente, asistir a las v?ctimas de delitos y nos olvidamos de estos casos que son ejemplos de d?nde estamos parados. Barreda no solo quiere salir o ir de viaje como dice, tambi?n pretende disponer de los bienes que por herencia le corresponder?an, algo que no debemos olvidar para entender que a veces la Justicia tambi?n se compra.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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Tags: Ricardo Barreda, asesinato, La Plata, masacre, condena, justicia

Publicado por hawrylciw @ 0:25  | Noticias
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